20100221

Continuación

Bajé con cuidado por el estrecho 'tobogán', y me encontré un panorama de lo más extraño, en un extremo un Dampiro y angel peleaban, mientras unas gárgolas miraban desde sus respectivos tronos. En medio de la sala había una hurna, con el libro del conocimiento, rodeada por los brazos de una estatua de piedra. A los laterales izquiero y derecho de la sala había unas 3 filas de vampiros en cada lado, armados con espadas, mirando al frente. Angelo se acercó a uno de ellos, le cogió la cara y le dijo algo. A continuación todos los vampiros se pusieron en posición de ataque. Los del otro extremo también. Me acerqué a uno de ellos y arranqué la carne de su izquierdo a su costado derecho de un zarpazo, dejando a flor de piel sus costillas rotas. Abrí los ojos como platos cuando la idea de que podría ser un humano me recorrió la mente. Aunque también podría ser un ghoul. Cuando ví a una de las gárgolas acercarse a mi posición, esos pensamientos se desvanecieron. La gárgola se quitó la capucha que llevaba, y detrás de ella observé una especie de tanques de criogenización, con algo dentro. La gárgola nos pidió un bote de sangre, para poder salir de ahí, y para poder vencer a Tempus, creando un ser mucho más fuerte que él. El Dampiro habló, diciendo que eso era mentira, y que no le hicieramos caso. Demasiado tarde, ya casi todos excepto Leuca y Angelo habían dado sangre. Pronto, se formaron 3 bandos, unos iban con el Dampiro, León (el brujah) con Angel, y la Tzimize y el Setita con las gárgolas.
Las gárgolas consiguieron la sangre de Leuca y Angelo, mientras estos peleaban yo quise quitar de enmedio al brujah. Me abalancé sobre él, pero sacó un escudo que no logré traspasar. Después, me golpeó, no me dió tiempo a esquivarlo íntegramente y me dañó. Mientras, las gárgolas habían hechado la sangre en las cápsulas, y Angel había sido derrotado. Cayó encima de la hurna, y le hizo un sello en la frente a la estatua. Esta se puso en pie.


Viendo el panorama, me acerqué al tanque, y le dí un zarpazo, hiciendo que saltaran chispas por todos lados. Miré a mi derecha y me encontré con Eques. De pronto, se convirtió en una masa difusa que se avalanzó sobre mí con un gran garrote. Hizo un barrido hacia la derecha, que conseguí esquivar, hechándome encima del tanque; después hizo otro hacia la izquierda, que burlé con un movimiento hacia abajo, y luego otro, que esquivé saltando el tanque.

Mientras tanto, una niña se formó de un cúmulo de polvo, y sacó una especie de cadáver de la cápsula que intenenté hacer pedazos. El Dampiro gritó ''¡LILITH!", y la niña nos llamó errores del pasado. Angelo se abalanzó contra ella, a lo que Lilith le hizo explotar, tornando sus ojos en un profundo color negro. Eques le rogó que le llevara con él. Le puso un collar en el cuello y se largó haciendo un agujero en el techo. La Assamita pregunto al Dampiro cómo se cogía el libro y le contestó que haciendo disciplinas altas en cada una de las caras del cristal, se deberia romper el sello. Cuando lo sacaron, fuimos pasándolo de mano en mano, haber si alguien podía entenderlo, porque Valentina Rose estaba muerta, y sólo el dueño del libro podría descifrarlo. Asche dijo que entendía algo y en ese momento el libro se cerró como si se tratara de un diario.

20100131

Día 10: Se acabó el descanso.

Con la diablerie sentí cómo su poder intentaba buscar un huequecito de mi ser para plantarse; y cómo mi poder parecía crecer en mis entrañas. La sangre parecía hervir. Al fin terminó y cuando cesó, algo en mí había cambiado para mejor. Me había hecho mucho más fuerte. En consecuencia, mis compañeros que hubieran hecho diablerie a sus respectivas víctimas también lo serían. No puedo bajar la guardia en ningún momento.

Me encontré con los demás en el principado. El principe nos recordó la misión y nos proporcionó útiles para llevarla a cabo. Ropa, armas, cocaína... hubo de todo. ¿Yo? Pues una escopeta. El principe nos presentó a un nuevo 'miembro', ya que éramos menos por la pérdida de Bräkk, el dichoso Malkavian. Vaya suerte, que nos acoplaron a otro loco... No recuerdo su nombre, pero tampoco creo que le necesite. Sólo pasaron 5 minutos desde que llegó y casi le matan por payaso...

Nos pusimos en camino hacia el edificio Ventrue. Unos cuantos fuimos andando, y otros en coche. Al llegar, estaban esperándonos (seguramente por que no podrían pasar solos...). Me acerqué a la puerta de entrada. Miré a través de los cristales. Nada. Tampoco se veía nada con mis ojos de la bestia.
Miré a mi espalda, para divisar a los demás y me encontré a mi compañero Angelo mirando a todos lados, como un perro asustado. ¿Qué c*ño pasa? Miré en algunas de las direcciones en las que miraba él. Mierda. Cámaras. Bufé para mis adentros y me alejé de la puerta. Mi cabeza comenzó a hablar. Era Asche.
"Estoy escondida detrás de unos contenedores de atrás del edificio, hay un coche con alguien dentro, no sé quién es". Faltaban unos cuantos compañeros, así que imaginé que ellos también la habrían escuchado. Selos estaba en mitad de la puerta, parado porque decía que así no le detectarían las cámaras. Rompió su singular ritual y con un tremendo 'me aburro', se abalanzó sobre la puerta de cristal y la rajó. La alarma comenzó a sonar, por lo que me transformé en cuervo y volé hacia la azotea. La alarma dejó de sonar. En la azotea no había cámaras. Ví cómo la puerta se abría y se cerraba. Me destransformé y pasé dentro. Estaba relativamente oscuro y divisé una figura 'humana'. Estuve a punto de lanzarme sobre eso, pero me dí cuenta de que era Leuca. Qué susto...
Leuca se metió por la única puerta que había. Yo me asomé. No se veía nada de nada. Ni siquiera la veía a ella. Bueno, si ella ya había entrado, yo iría a otra planta de las 20 que hay. Bajé las escaleras hacia la planta 19. Dos puertas. Abrí una, y contemplé un larguísimo pasillo lleno de pequeños compartimentos con oficinas, ordenadores y esa tecnología que tanto les gusta a los humanos. Abrí la otra, y el pasillo era casi idéntico al anterior. Pasé por el primero que ví. Caminé, no había nada encencido, ni nadie. Llegué al fondo del pasillo, y cuando ya había pensado en largarme de allí, oí uno de los retretes del baño. Lo más seguro es que fuera un humano. Esperé fuera y salió un personajillo miope y chepado.

- Mmmh, hola, ¿tú también estás aquí por el trabajo atrasado?
Asentí con la cabeza.
- Mmmmh, no te conozco, ¿tú eres de contabilidad?
Asentí con la cabeza...
- Bueh, éstos de contabilidad...

Se sentó en su ordenador, y lo encendió. Casi al instante se desplomó sobre el escritorio, con un ronquido atronador. Una revista porno calló de su camisa. Humanos...
Busqué CDs que pudieran servir al grupo, pero no había nada importante, ni siquiera documentos. Me largué de allí. Al salir, oí un 'clink!'. El ascensor se había parado en la planta 20. Leuca estaba allí. Subí por las escaleras, y pasé a esa habitación. De pronto el ambiente 'se encendió' hasta que pudimos ver qué había allí. Un escritorio, las paredes repletas de monitores. Estaba con todos mis compañeros. Había alguien sentado en la silla.

? - ¡Vaya! Cuánto habéis tardado en venir... ¿qué os trae por aquí?
Brujah - ¿Y tú quién eres?
? - No hablo con muertos.
Brujah - ¿Quién te ha dicho que esté muerto? Aunque soy un vampiro y estoy muerto ya de por sí...
? - Pues esa cara que tienes.

Acto seguido se abalanzó sobre el brujah y le propinó un sonado golpe. Se quedó lastimado, aunque consiguió esquivarlo bastante bien.

?: Y bien, ¿qué queréis?
Eques: Estamos buscando el libro del conocimiento.
?: En el sótano.
Leuca: Hay trampa, ¿no?
?: No sé, si queréis podéis mandar al más pardillo del grupo delante para ver si hay trampa - dijo mirando al nuevo malkavian.
Eques: ¿Dónde está Garenas?
?: En una de sus fiestecitas varias.
Eques: Parece que te da igual un poco que estemos aquí...
?: Garenas muere, yo asciendo.
Yo: Chico listo.

Me cansé de estar ahí, y por lo que pudiera pasar, me dirigí al sótano. Allí había 5 puertas. Observé que el ascensor solo llegaba hasta esa planta. Asche y yo pasamos por la primera puerta. En el suelo había una especie de G abierta, con una flecha, y debajo del dibujo, una baldosa a modo de botón. Pasamos por una de las puertas. Así sucesivamente, hasta que llegamos a una sala en la que había pinchos por todas partes y dos plataformas circulares en medio de la sala, entre una puerta y otra. Yo me había convertido en cuervo, asique volé con cuidado hacia la plataforma más alejada, dejando a Asche en la primera. Al posarme en la plataforma, nada cambió, por lo que me destransformé. De pronto, miles de pinchos, aleatoriamente, se lanzaron unos sobre otros, rompiendo paredes y techos. Rápidamente me transformé en cuervo y pasé por la puerta, que ya se había abierto. Asche saltó sobre mi plataforma y después a la puerta. Un grito se perdió en un abismo oscuro. Asche, se había caído. Pero, no se veía nada de nada. Podía activar mis ojos de la bestia, pero quizá me desconvertiría de cuervo y yo también caería...

20100109

Día 9: Caza.

Automáticamente, todos nos disparamos en distintas direcciones, cada uno por su lado. Yo me dirigí a la calle, para llamar a mi sire.

- ¿Hola? ¿Cómo va esta cosa? (de fondo)
- Hey, hola, soy Candice.
- Ah, ahora, (se coloca el teléfono) qué, ¿traes algo interesante?
- La verdad es que no, sólo quería preguntarte acerca de unos vampiros que están en caza de sangre, ¿sabes de quiénes se tratan?
- Mmmmh pues... no.
- ¿Sabes algo acerca del Toreador que hay en ese grupo?
- Del único que sé algo es del Gangrel, que es el que me interesa. Además, estoy ocupada. (Se oye un "auuuu" de fondo) Licántropos, ya sabes.
- Uhmm pues nada. Gracias de todos modos.


Pues nada. Seguía sin saber dónde buscar. Caminé por las calles y me dirigí al Elisseo. Allí encontré al mayordomo de siempre, y a una pareja que no paraba de hablar. Aunque estaban en un museo, no parecían ser Toreador. El móvil me sonó. Número desconocido.

- ¿Quién?
- Hola, dime.
- Ah, hola Selos, ¿qué quieres?
- Yo nada, si me has llamado tú.
- No, me has llamado tú.
- ¿De verdad? Bueno, pues nada, adios.
- Adios.


¿Qué te puedes esperar de un malkavian? En fin, cuando me quedé sin ideas, mi movil sonó otra vez.

- Oye, Candice, soy Asche, vente al Acopalis, que tengo aquí a una amiguita tuya.
- ¿Qué? ¿Toreador en caza de sangre?
- Sí, además no está sola, está con una amiga, asique, YA ESTÁS TARDANDO EN VENIR.
- ¡Ya mismo estoy allí!


Apareció de la nada. Me dirigí allí, rápidamente, eran dos contra una. Saqué mis garras, y entré dentro. Lasombra y Toreador, contra Tremere y Gangrel; la Toreador almenos sería fácil. La Lasombra era una chica con el pelo oscuro, aunque con reflejos rojos, un vestido corto negro y ajustado, con medias negras, botas negras altas y guantes hasta el codo. La Toreador iba con un vestido rosa, y ya no me fijé en más cosas... Agarré una silla de madera, le rompí una pata y me lancé a la Toreador para usar la pata a modo de estaca. La muy pija me esquivó. Intenté atacarle de nuevo, pero tampoco conseguí nada. La Lasombra peleaba contra Asche, mi compañera Tremere. De pronto, se pararon, y la Lasombra me atacó, aunque se tropezó y se clavó la estaca ella sola. La Toreador corrió la misma suerte, y se clavó la silla rota. La registré y encontré un monedero de Hello Kitty!, lleno de diamantes, fotos varias y dinero (Toreador tenía que ser), también le cogí una cajita de música que... zumbaba. Después, clavé mis colmillos en su cuello y... Sentí cómo me hacía más fuerte.

20091227

Día 8: Sin palabras

Con los ojos como platos, me dirigí a Leuca y le grité que si había perdido la cabeza, por qué hizo eso. Me contestó, simple y llanamente, contandome que la Toreador tenía planeado acabar con los vampiros antitribu. Por un momento me quedé en blanco. No tenía ni idea de que fueran antitribu. No la mataban por la información.
De pronto Asche se largó. Detrás fue Marcus y yo la última. Afuera nos esperaban los guardias.
GUARDIA - ¿Dónde vais? ¿Y Valentina?
CANDICE - Nos vamos ya, Valentina se ha quedado con mis compañeras, arriba.
Coló. Ahora, almenos les echarán a ellas la culpa de lo de Valentina... Al irnos, nos topamos con dos gabardinas (porque no se veía quienes eran), que nos preguntaron por qué no habíamos detenido a las asesinas de Valentina. Eran dos gárgolas. Contesté, diciendo que no me habían ordenado hacer eso, sólo me habían mandado protegerla. Si estaba muerta, lo demás no me incumbía. Bastante había pasado ya. Se largaron con un 'nos volveremos a ver' y nos dirigimos al coche de Marcus.
Cuando llegamos al principado, hablamos con Lord Zexion. Marcus contó lo que había pasado. Yo se lo conté a mi sire. Al parecer, la información de la que Valentina había sido heredera no estaba en su ser, sino en un libro. Estando allí llegaron dos mujeres. Tenían la misma ropa que Lune y Leuca... Pero no eran ellas. Asche me dijo que notaba algo raro. Nos pusimos manos a la obra y las paralizamos con una estaca.
Lord Zexion y los líderes de clan salieron de sus aposentos y Lord Zexion comenzó a hablar. Nos contó que nos iba a dar una especie de oportunidad a todos, para conseguir llevarle el libro del conocimiento. También dijo que había dos divisiones el el clan Ventrue, unos que le seguían a él y otros que seguían a Garenas. Era muy posible que el libro estuviese en manos de estos últimos, asique como pronto tendría lugar una reunión, el edificio donde estaban quedaría vacío.
Cuando desparalizaron a Bräkk, intentó atacar a Asche, tirándole un globo con alcohol y disparándole. El tiro le salió por la culata y al final murió él.
Han llegado a la ciudad 13 tíos, de 7ª Generación, uno de cada clan, que están en Caza de Sangre (podemos hacerles diablerie) por ir liándola en cada ciudad a la que van.

20091226

Día 7: Las apariencias engañan

Estando en mi refugio, me llegó un sms de mi sire, Kourtney, diciendo que esa misma noche tendría lugar en el auditorio un concierto de Iced Flame (por fin algo de buena música) al que asistiría una peculiar Toreador, Valentina Rose. Dijo que sería divertido que estuviera allí y que, por el momento, prefería que no le pasara nada...
Investigando, descubrí que fue modelo, es alguien bastante conocido y que sale en las revistas del corazón. También que tiene muuuuucha información, de la que ha sido 'heredera'...
Llegué al auditorio, estaba todo petado de gente, una cola inmensa. No me daba la gana de esperar toda la cola hasta pasar para luego quedarme la última, asique intenté esconderme para convertirme en niebla, pero unos yonkis entrometidos me vieron esconderme y no dejaron de pincharme hasta que les lancé un euro y me fui a otro lado. Cuando entré convertida en niebla, observé cada uno de los detalles del auditorio.... Gradas, escenario, focos, amplificadores y 3 'gradas' para V.I.P.S. justo en medio del público. Entré en uno de los baños y volvi a mi estado de no-persona, y me dirigí al escenario. Ya había comenzado a entrar bastante gente, por lo que miré por las gradas para quedarme justo enfrente del de Valentina. Los guardaespaldas me miraban mal, y no me dejaban acercarme mucho. También había otra tía que no me dejaba de mirar, a mi y a Asche. Rodeamos la grada y vimos que había una escalera de acceso vigilada por 2 guardaespaldas. Marcus llegó, e hizo el paripé para que LES dejaran entrar, porque yo no pude entrar con ellos... (¿Los bastardos ahora se llevan bien con las ratas de biblioteca? ¿Me he perdido algo?) A mi no se me ocurrió otra cosa que soltarle a los guardias que (sabiendo cómo son los Toreador) Valentina solicitaba mis servicios personales, jejeje. El muy hijo de... me dijo que Valentina nunca llama a una sola persona, y que si no iba con más gente. De pronto aparecieron en escena Leuca y Lune, por lo que las usé para subir arriba. El guardaespaldas llamó a Valentina y nos dejaron pasar. Al llegar, Valentina me dijo que me pusiera un 'camisón' (porque eso no era ni un camisón ni era ná), para empezar con una supermegahiperorgía de la leche. Leuca se negó a ponerse eso y añadió que ella estaba allí por otros fines. De pronto se convirtió en un bicho extraño con tentáculos de sombra y Lune hizo un amago extraño con los brazos a uno de los guardaespaldas que se encontraban allí. Por cierto, la tía que me miraba tanto también estaba ahí dentro, aunque Valentina la había echado fuera porque no se quería desnudar... Yo me puse delante de Valentina, Marcus paralizó a Lune y Leuca se dispuso a apartarme con sus tentáculos y a atacar a Valentina. La esquivé e intenté llevarme a Valentina conmigo, y, justo antes de que le rebanara la cabeza con la espada, el guardaespaldas se puso entre Valentina y los tentáculos y se comió el golpe. Valentina era como una cría pequeña, no reaccionaba para nada... y estaba muy asustada. Tenía que averiguar cosas sobre ella, y no podía dejar que la mataran... Activé mis garras. Marcus intentó clavar una especie de estaca a Leuca, que la esquivó. El guardaespaldas quiso llevarse a Valentina, pero ¿porqué tendría que fiarme de él? No la solté. Lune sigue paralizada. Leuca sigue atacando. Llegó el maldito malkavian y hechizó a los 2 guardaespaldas (a la que no dejaba de mirarme y al que se quería llevar a Valentina). Leuca, Lune... ¿Por eso tanta seguridad? Pues tantos guardaespaldas no han servido de nada... Encima esto es ridículo, Asche, Valentina y yo en camisón, y el superguardaespaldas, en tanga... y Marcus también, mientras que peleábamos contra una Lasombra loca, con tentáculos y una Tzimize a punto de desparalizarse, con un puto Malkavian rulando por ahí volviendo loca a la gente... ASÍ ERA IMPOSIBLE QUE YO PUDIERA HACER ALGO.
Sin poder hacer nada, ví cómo le rebanaban la cabeza a Valentina Rose.

20091224

Día 6: ... Dichoso loro.

El principado está en calma. Le he preguntado a mi sire por qué le interesa tanto que Lord Zexion esté en el poder... y, era de esperar. Por protección y alguna que otra recompensa. Los jefes de cada uno de los clanes que asistieron a la coronación están con Lord Zexion. No sé qué hacer... aún pienso en lo que Tempus nos contó, como si de darle vueltas se me fuera a ocurrir una solución. Es un tío super tocho... De repente, aparecezco en una especie de cabaña junto al puñetero loro, Marcus, Leuca, Asche y un viejo verde con granos en la cara. Todo está lleno de posters de tías, elfas, cabras, árboles(?), en bolas o practicando sexo. El viejo está con la tienda de campaña puesta, y el loro tiene un extraño líquido en la ca... AJAJAAUAJAJAJJAJA, qué ridículo... Ehm, quería salir de ahí. Pero el viejo... quería... esto... bueno, algo a cambio. Sexo. PUAJJJ, a cambio, nosotras pedimos otra cosa... pero, era tan asqueroso... (no sé si ahorrarme esta parte de la historia). Despues de remolonear bastante rato (mucho), Leuca le preguntó sobre Tempus. El viejo contestó que primero habría que pagarle y después contestaría a su pregunta, por lo que se dispuso a chupetear la cara de Leuca, para después desnudarla y, bueno... penetrarla. Y ya os podéis imaginar qué nos haría a las demás, tipo peli porno, pero el tío es un viejo verde, asquerso, aceitoso, fétido y guarro, con úlceras y berrugas, y las tías están muertas de asco. Bueno, también convirtió a Bräkk en cabra, y se lo tiró. Después le contó a Leuca que Tempus es un malkavian de 4ª generación, muy poderoso, que diabolizó a una Trémere, Tzimize y Brujah verdadero, para aprender algunas de las disciplinas que él quería y para hacerse mucho más fuerte. Tempus ha viajado tanto en el tiempo que no se sabe exáctamente qué edad tiene. Las formas normales de matar a un vampiro no valen contra él, ya que controla el tiempo a la perfección y podría volver al pasado si alguna de esas acciones fuera en su contra y reviviría. Lo que mejor va contra este tío es la improvisación. A Tempus, todo lo raro, extraño o fuera de lo normal, le parece algo curioso, por lo que nosotros, al no sucumbir a su poder de parálisis temporal, nos hemos convertido en un maldito juego para él... Desprecia a todo el que lucha contra él, y admira a los que sobreviven a sus ataques. Tiene un poder que se llama Negación... y poco más. Yo le pedí una pistola de balas de plata infinitas. Y Asche poder manejar cosas con la mente. Cuando por fin salimos de allí, aparecí en mi refugio... y lo primero que hice al llegar fué tirarme en el barro, ¡¡¡me había restregado contra ESO!!! O mejor dicho, ESO se había restregado contra mí. Tenía ladillas del tamaño de cucarachas... Puaj. Después de asearme, me dirigí al principado, para hablar con mi sire de lo que había averiguado sobre Tempus. No me dejaron entrar...
Por cierto, Bräkk lo pagará caro: tuvimos que hacer ESO por su culpa.

Día 5: Coronación y sorpresa

La coronación del principe sería inminente. Nos invitaron a asistir, todos aceptamos. Al sentarme me recorrió una especie de escalofrío, provocado por un dejá vu... Claro, la visión. Lord Zexion en el trono, con Selos y Markus a sus pies... Los líderes de clan... Sólo faltaban las tumbas (estaría bueno que estuvieran allí) Era todo igual. Aunque Selos tenía los ojos normales. El loco de Bräkk se sentó a sus pies. Yo, en primera fila, para intentar enterarme de todo lo que dijeran. Eilyn, en la misma fila, pero en la otra punta. La tremere, detrás de ella... No pude ver dónde se sentaron los demás. Lord Zexion se comportó como un verdadero político, haciendo falsas promesas que difícilmente iba a conseguir siendo un Ventrue. Cuando (al fin) se calló, mi sire comenzó a hablar, diciendo que de nuestra parte, obtendría vigilancia en los alrededores y protección. Casi todos los gangrel aplaudieron, maullaron, aullaron,... (en fin...). Después de ella, se levantó la sire de los Lasombra, que solo asintió la cabeza (a veces parece que no tienen sangre en las venas), y se sentó de nuevo. Aplaudieron (pelotas). Continuó la Toreadora. Soltó una sarta de tonterías sin sentido, y sólo se sentó cuando todo el mundo empezó a aplaudir. La Tremere le ofreció sus experimentos... era de esperar.
De repente, me sentí inquieta... Pero no sabía por qué, veía todo tranquilo... Cuando de repente un disparo reventó el estómago de Lord Zexion, y una fiera de 3 metros junto a millones de cristales, cayó a mi lado. ¡¡¡Era un jodido hombre lobo!!! Y qué hombre lobo... Dispuesto a propinarme un zarpazo, me retiré, cayendo encima de los sillones. No consiguió darme. Markus se dispuso a clavarle una espada de plata, que no consiguió traspasar más de un centímetro su piel. Entraron otros dos tipos. Uno de ellos era Tempus, y otro tenía los ojos quemados y un montón de tatuajes. Rémulo se lanzó sobre éste último, y Selos... Bueno, sus ojos se volvieron rojos, sacó su espada y mató a todo el que se interponía entre él y el lobo. Los sires intentaron abatir al hombre lobo, y, cuando me quise dar cuenta, el tiempo pareció ralentizarse, hasta detenerse. Todo el mundo se quedó congelado, yo sólo podía mover los ojos, aunque no sabía si eso se podría hacer o no... Tempus se acercó al trono. Se dió cuenta de que yo movía los ojos y, susurró que no lo entendía... y cosas así. De pronto, pudimos movernos. Nos presentó a sus 'amigos'. El tipo de los ojos quemados es un Dampiro, y el hombre lobo, pues... Aunque parezca evidente lo que es, es un experimiento, un intento, de parecerse a Abel, no solo un hombre lobo. Sus debilidades están reducidas al mínimo y la plata solo le afectaría si entrase en contacto con su sangre. Su meta es 'todo' en general... (aunque luego se explicó mejor) y nos dijo que quería retomar la batalla entre Caín y Abel. Después de esto, exclamó que la escoria cercana no le era de agrado y se cargó a Eilyn, antes de poder hacer nada... (hijo de...). Bräkk ahora es un loro tocapelotas...