20100221

Continuación

Bajé con cuidado por el estrecho 'tobogán', y me encontré un panorama de lo más extraño, en un extremo un Dampiro y angel peleaban, mientras unas gárgolas miraban desde sus respectivos tronos. En medio de la sala había una hurna, con el libro del conocimiento, rodeada por los brazos de una estatua de piedra. A los laterales izquiero y derecho de la sala había unas 3 filas de vampiros en cada lado, armados con espadas, mirando al frente. Angelo se acercó a uno de ellos, le cogió la cara y le dijo algo. A continuación todos los vampiros se pusieron en posición de ataque. Los del otro extremo también. Me acerqué a uno de ellos y arranqué la carne de su izquierdo a su costado derecho de un zarpazo, dejando a flor de piel sus costillas rotas. Abrí los ojos como platos cuando la idea de que podría ser un humano me recorrió la mente. Aunque también podría ser un ghoul. Cuando ví a una de las gárgolas acercarse a mi posición, esos pensamientos se desvanecieron. La gárgola se quitó la capucha que llevaba, y detrás de ella observé una especie de tanques de criogenización, con algo dentro. La gárgola nos pidió un bote de sangre, para poder salir de ahí, y para poder vencer a Tempus, creando un ser mucho más fuerte que él. El Dampiro habló, diciendo que eso era mentira, y que no le hicieramos caso. Demasiado tarde, ya casi todos excepto Leuca y Angelo habían dado sangre. Pronto, se formaron 3 bandos, unos iban con el Dampiro, León (el brujah) con Angel, y la Tzimize y el Setita con las gárgolas.
Las gárgolas consiguieron la sangre de Leuca y Angelo, mientras estos peleaban yo quise quitar de enmedio al brujah. Me abalancé sobre él, pero sacó un escudo que no logré traspasar. Después, me golpeó, no me dió tiempo a esquivarlo íntegramente y me dañó. Mientras, las gárgolas habían hechado la sangre en las cápsulas, y Angel había sido derrotado. Cayó encima de la hurna, y le hizo un sello en la frente a la estatua. Esta se puso en pie.


Viendo el panorama, me acerqué al tanque, y le dí un zarpazo, hiciendo que saltaran chispas por todos lados. Miré a mi derecha y me encontré con Eques. De pronto, se convirtió en una masa difusa que se avalanzó sobre mí con un gran garrote. Hizo un barrido hacia la derecha, que conseguí esquivar, hechándome encima del tanque; después hizo otro hacia la izquierda, que burlé con un movimiento hacia abajo, y luego otro, que esquivé saltando el tanque.

Mientras tanto, una niña se formó de un cúmulo de polvo, y sacó una especie de cadáver de la cápsula que intenenté hacer pedazos. El Dampiro gritó ''¡LILITH!", y la niña nos llamó errores del pasado. Angelo se abalanzó contra ella, a lo que Lilith le hizo explotar, tornando sus ojos en un profundo color negro. Eques le rogó que le llevara con él. Le puso un collar en el cuello y se largó haciendo un agujero en el techo. La Assamita pregunto al Dampiro cómo se cogía el libro y le contestó que haciendo disciplinas altas en cada una de las caras del cristal, se deberia romper el sello. Cuando lo sacaron, fuimos pasándolo de mano en mano, haber si alguien podía entenderlo, porque Valentina Rose estaba muerta, y sólo el dueño del libro podría descifrarlo. Asche dijo que entendía algo y en ese momento el libro se cerró como si se tratara de un diario.